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dragon de Komodo
TAXONOMÍA
dragon Komodo

 

 

  • Nombre científico:Varanus komodoensis
  • Hábitat: Bali y Borneo
  • Peligro Extinción: Vulnerable (VU)
  • Longitud: 2,4 metros
  • Alimentación: Carnívoro

Dragon de Komodo, el último Eslabón Prehistórico

El dragón de Komodo, cuyo nombre científico es Varanus komodoensis, es conocido también como varano de Komodo o monstruo de Komodo. Se caracteriza por ser una especie de saurópsido, perteneciente a la familia de los varánidos y además endémico de varias islas de Indonesia central.

Están considerados como los lagartos más grandes del mundo, y es gracias a su cuerpo de gran tamaño que son considerados los super depredadores de los hábitats que frecuentan. Sólo con la ayuda de su lengua es capaz de percibir la presencia de sus presas, y además puede utilizar su saliva venenosa para cazar con mayor facilidad.

A pesar de que no arrojan fuego por su boca, son unos animales realmente fuertes y feroces, e incluso pueden devorar hasta el 80% de su propio peso corporal en una sola comida.

El dragón de Komodo ha existido en las islas Rinka y Komodo de Islandia durante cuatro millones de años ¿Fascinante no? Aunque esto no es todo. Si quieres conocer más acerca de este interesante dragón, no te pierdas el siguiente artículo.

monstruo de Komodo

Hábitat del Dragón de Komodo

El dragón de Komodo frecuenta los pastizales abiertos, secos y las sabanas, así como también puede encontrarse en bosques tropicales a bajas elevaciones. Se distribuyen en algunas pequeñas islas al este de Bali y al sur de Borneo, entre las cuales se incluyen la isla de Flores, la isla de Komodo, la isla de Padar y la isla de Rinca.

Los ejemplares jóvenes, por su parte, frecuentan las ramas más altas de los árboles, en las cuales se resguardan de sus depredadores, aunque también suelen encontrarse en zonas costeras y elevaciones rocosas.

Características Morfológicas del Varano de Komodo

El cuerpo de los dragones de Komodo machos puede medir hasta 3 m de largo, mientras que las hembras sólo alcanzan los 2.4 metros. Además de esto, el mayor peso registrado para estos animales es de 80 kg.

Los ejemplares adultos cuentan con una piel escamosa de color marrón o gris, mientras que los juveniles son de un color verde oscuro con franjas negras y amarillas.

Disponen de grandes garras y fuertes patas, además de una cola tan larga como su cuerpo. De igual forma, sus 60 piezas dentales de 2,5 cm de largo son verdaderamente afiladas, y aquellos dientes que se dañen o caigan son reemplazados constantemente, llegando a tener de 4 a 5 mudas de dentadura en toda su vida.

Estas características son fundamentales para facilitar la caza de sus presas, ya que con la ayuda de sus garras puede atacar y retener los animales, mientras que con sus dientes es capaz de arrancar grandes trozos de carne que se tragan enteros.

Asimismo, gracias a los músculos de la mandíbula y la garganta, este dragón es capaz de comerse enormes pedazos de carne con una asombrosa rapidez.

No existen diferencias morfológicas obvias que sirvan para distinguir a los machos y a las hembras, a pesar de que los machos tienden a crecer más y tener un cuerpo más voluminoso que las hembras. No obstante, existe una diferencia bastante sutil, y es la disposición de las escamas justo enfrente del orificio anal.

Estos lagartos presentan una cualidad realmente curiosa en su saliva, ya que ésta contiene hasta 50 cepas diferentes de bacterias tóxicas, capaces de causar infecciones mortales en los animales que captura.

Claramente, el dragón de Komodo es inmune al veneno que segrega, por lo tanto puede devorar dichas presas sin problemas.

Por otra parte, el sentido del olfato de esta especie es su herramienta más importante para detectar sus presas, puesto que con sus lenguas bífidas probarán el aire para percibir el olor de los animales de sangre caliente.

Disponen de un órgano de Jacobson en su paladar, capaz de analizar la información que capta la lengua para posteriormente señalar la dirección que debe seguir el dragón de Komodo para encontrar la presa.

Tienen un sentido del olfato tan agudo que puede detectar el olor de los animales muertos o moribundos a hasta 8 km de distancia. La retina de sus ojos sólo posee dos conos, por lo tanto, les será posible distinguir el color, pero en la oscuridad no podrán ver con mucha claridad.

Su capacidad auditiva, por otra parte, es inferior a la de los humanos, puesto que no puede escuchar gritos agudos ni sonidos bajos. Estos reptiles son capaces de correr hasta 12 metros por hora durante recorridos cortos.

Por lo general, son animales solitarios, aunque al llegar el momento de la reproducción se reúnen varios grupos de dragones, así como también se congregan algunos ejemplares para participar en una caza con la intención de alimentarse.

Si se encuentran en una situación de amenaza pueden vomitar el contenido de sus estómagos, para poder disminuir su peso corporal y poder escapar con mayor facilidad.

Alimentación de los Dragones de Komodo

Los dragones de Komodo son carnívoros, e incluso pueden llegar a alimentarse de carroña. En la naturaleza suelen comer búfalos de agua, ciervos, cerdos, serpientes venenosas, perros salvajes y ejemplares juveniles.

Las crías, por su parte, se alimentan de lagartijas, escarabajos, saltamontes y huevos. No obstante, su dieta varía notablemente si se encuentra en cautiverio, ya que en estos casos comerán conejos, cabras y algunos roedores de un tamaño apropiado para la alimentación del animal.

Durante la caza vigilará de manera sigilosa a sus presas, hasta avistar alguna que cumpla con sus requerimientos y cuando el animal se encuentre desprevenido utilizará sus dientes afilados en conjunto con sus largas garras para atacarlo.

Si el animal no muere inmediatamente por el primer ataque, el dragón de Komodo lo perseguirá hasta que esto suceda por infección a causa de la saliva venenosa o por pérdida de sangre.

Estos lagartos son capaces de ver a sus presas a una distancia de hasta 300 metros, razón por la cual su visión resulta fundamental para alimentarse. No obstante, sus ojos tienen mayor facilidad para captar el movimiento que para percibir objetos estáticos.

Los analizadores químicos presentes en los órganos de Jacobson y que al mismo tiempo tienen contacto con su lengua bífida, le indicarán la ubicación de su presa.

En este sentido, si la concentración de moléculas en la punta izquierda de la lengua es mayor que la de la derecha, el dragón de Komodo sabe que el animal se acerca desde la izquierda.

Son capaces de percibir el olor de animales muertos o en descomposición, y en estos casos se reunirán varios ejemplares para alimentarse. Los machos más grandes se alimentarán primero, luego de éstos podrán comer las hembras y los machos de menor tamaño, para finalmente ceder el turno a los dragones juveniles que bajarán de los árboles donde se resguardan para alimentarse de lo que queda.

Luego de comer, el proceso de digestión será realmente lento, por lo tanto se relajarán al sol, y con ayuda del calor podrán mantener su digestión funcionando.

Posteriormente, el dragón de Komodo regurgitará aquello que su estómago no es capaz de procesar, por ejemplo: cuernos, pelos, dientes y otras partes de las presas que ingiere. Debido a que es capaz de comer presas tan grandes, podrá sobrevivir sin problema con tan sólo una comida al mes.

varano de Komodo

Época de Reproducción del Dragón de Komodo

La temporada de apareamiento ocurre entre los meses de mayo y agosto. Los dragones de Komodo tienen un comportamiento reproductivo bastante peculiar, puesto que, además de su proceso de apareamiento común, las hembras son capaces de reproducirse sin necesidad de copular con un macho.

Esto sucede debido a un proceso llamado partenogénesis, que a su vez también está presente en aproximadamente 70 especies de vertebrados en todo el mundo. Estos lagartos podrán reproducirse sexual o asexualmente, y ésto variará en función de las condiciones ambientales que enfrenten los ejemplares.

No obstante, cuando en la reproducción participan macho y hembra, los machos lucharán por aparearse con las hembras receptivas, y durante estas competencias los dragones se enfrentarán en posición vertical utilizando sus colas para defenderse.

Aquel macho que logre vencer iniciará el cortejo estimulando a la hembra mediante la frotación con su barbilla, al mismo tiempo que pasan su lengua por la cabeza y hombros de su compañera.

Luego de la cópula, el macho permanecerá cerca de la hembra durante varios días con la intención de evitar que otros se apareen con ella. Posteriormente, la hembra pondrá aproximadamente 30 huevos en una madriguera de hasta 9 metros, preparada con antelación para enterrarlos.

La eclosión tendrá lugar al pasar 8 a 9 meses, y al nacer las crías no estarán al cuidado de sus padres. En este sentido, subirán de inmediato a los árboles cercanos para resguardarse de sus depredadores, entre los cuales figuran los perros salvajes, jabalíes, serpientes, gatos civetas e incluso ejemplares adultos.

No obstante, otra de las formas para evitar a sus depredadores es cubriéndose de materia fecal, puesto que dicho olor, por lo general, los repele. El cuerpo de las crías de dragones de Komodo medirán aproximadamente 45 cm de largo, y menos de 100 gramos de peso.

Éstos no abandonarán los árboles hasta alcanzar los 2 metros de longitud, a sus 3 o 5 años. La madurez sexual en esta especie tendrá lugar a los 5 años de edad, mientras que su esperanza de vida ronda los 30 años en la naturaleza.

crias dragon Komodo

Dragón de Komodo en Peligro de Extinción

Entre las amenazas que enfrenta el dragón de Komodo podemos encontrar la actividad volcánica, los terremotos, la pérdida de hábitat, la reducción del número de presas consecuencia de la caza furtiva y la captura ilegal de varios ejemplares.

En función a esto, el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies en Peligro de Extinción (CITES) ha establecido como ilegal la comercialización de pieles o especímenes.

Durante el año 2015 las poblaciones se mantuvieron relativamente estables en las islas de mayor extensión, tales como Rinca y Komodo, aunque debido a las reducción de la disponibilidad de presas, los números de ejemplares disminuyeron en islas más pequeñas como Gili Motang y Nusa Kode.

Por otro lado, en la isla de Padar se considera casi extinta esta especie desde el año 1975, producto también de la caza furtiva de aquellos animales que comprenden su dieta.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha catalogado al dragón de Komodo como una especie Vulnerable (VU), estando incluida al mismo tiempo en la Lista Roja de la UICN.

En este sentido, el Parque Nacional de Komodo tomó la iniciativa de proteger las poblaciones de este lagarto en las islas Rinca, Padar y Komodo, siendo impulsado este proyecto desde el año 1980.

Desde esa época hasta la actualidad las poblaciones de este reptil han aumentado notablemente, puesto que se estima que un aproximado de 2500 ejemplares habitan en el Parque. Entre las acciones llevadas a cabo en este proyecto también figura la protección a sus presas, y evidentemente a sus hábitats.

Asimismo, se encargaron de concientizar a las personas que viven en las cercanías del Parque Nacional de Komodo.

La actividad turística en estas instalaciones se encuentra correctamente regulada, puesto que, con la intención de no atentar contra la vida silvestre que habita en el parque, sólo está habilitado un 10% del lugar para el disfrute de los visitantes.

En este sentido, el turismo que tiene como atractivo conocer a estos dragones, también ha logrado contribuir económicamente a las islas, gracias a la generación de fuentes de empleo en las poblaciones.

No obstante, los esfuerzos de conservación no acaban aquí, puesto que las Reservas Wae Wuul y Wolo Tado dieron apertura a varios programas en Flores, para contribuir en la protección del dragón de Komodo.

Estos planes contemplan principalmente el resguardo de sus hábitats y garantizan también la disponibilidad de presas, asegurando así la estabilidad de las poblaciones de este reptil.

Con la intención de evitar la extinción de este dragón también se han realizado varios planes de reproducción en cautiverio, llevados a cabo por diferentes zoológicos alrededor del mundo.

Por ejemplo, se han conseguido reproducir en Washington, Honolulu, Cincinnati, Miami y Yakarta, así como también se lograron efectuar procesos exitosos en Europa, en los zoos de Praga, Londres, Chester y en la Gran Isla Canaria.

Esperamos que hayas podido conocer más detalles al Dragón de Komodo. Te agradecemos enormemente que hayas visitado nuestra web para informarte sobre esta especie, pero antes de abandonarnos, quisiéramos pedirte un pequeñito favor.

La creación y mantenimiento de esta web de protección de animales se realiza sin ningún animo de lucro y no recibimos ningún tipo de apoyo económico. Tan solo nos mueve nuestro enorme amor hacia los animales y la total convicción de su lucha para su protección.

En un mundo cada vez más globalizado gracias en parte a Internet, somos conscientes de la importancia que tienen las redes sociales para difundir este tipo de mensajes para proteger a estos animales en peligro de extinción.

Es por ello, que estaríamos eternamente agradecidos, si pudieses compartir este artí­culo en tus redes sociales para difundir nuestro mensaje con tus amigos y familiares sobre la necesidad de proteger al Dragón de Komodo en Peligro de Extinción.

Tenemos el pleno convencimiento, de que con un pequeño gesto de cada uno de [email protected], juntos podremos cambiar el rumbo de nuestro planeta.

Muchísimas Gracias !!!!!!!

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